ESPAÑA,  EUROPA

¿Cuáles son las 10 mejores playas del Cabo de Gata?

Nuestra primera impresión del Cabo de Gata no fue ‘amor a primera vista’: nosotros, del norte-norte, acostumbrados a mil tonos de verde, a que el bosque casi se funda con el mar, llegamos a un paisaje marrón, seco, con muy poca vegetación y de primeras nos quedamos un poco decepcionados. Además, el hecho de que llegáramos buscando ese verano que no terminaba de llegar en el norte, y que nos lloviera en el desierto almeriense el primer día, no nos lo tomamos muy bien. Pero fue plantar nuestra tienda de campaña en el Camping Náutico La Caleta, acercarnos a Las Negras para tomar unas cañas y tapas en alguna de sus tascas, conversar con algún lugareño, y sobre todo, conocer alguna de sus playas y calas y quedar enamorados para siempre.

Y es que, uno de los principales atractivos del Parque Natural del Cabo de Gata es su costa, playas extensas y calas minúsculas, pero siempre con aguas transparentes, templadas (en época de verano) y llenas de vida marina. Hay arenales para todos los gustos: algunas de arena (nunca excesivamente fina y blanca, pero siempre excepcionalmente limpias) y otras de piedra; con acceso a pie de coche o tras una corta-media-larga caminata; con servicios, o totalmente vírgenes; algunas naturistas, y otras no. ¡Estamos seguros que sean cuáles sean tus requisitos, en esta zona encontrarás una playa de la que enamorarte!

Un aspecto muy importante a la hora de elegir qué playa visitar cada día es su orientación. El Cabo de Gata es una de las zonas más ventosas de la península, incluso en los meses estivales, así que es importante tener en cuenta la dirección del viento para evitar tener que salir corriendo detrás de la sombrilla o estar masticando arena todas las vacaciones. Los lugareños hablan generalmente de dos tipos de viento: el de Levante, que es el que viene del este y suele ser cálido, más habitual en primavera y verano; y el de Poniente, que es el que viene del oeste, asociado a algo más de fresco y que se da más en invierno o primavera.

Lo positivo del Cabo de Gata es que, por el hecho mismo de ser un cabo, tiene playas orientadas en todas direcciones, con lo que siempre existe una buena opción para pasar el día. Por nuestra experiencia de unas cuantas veces por la zona, recomendamos mucho dedicar un ratillo a observar las previsiones de viento antes de elegir la playa a visitar, que en algunas ocasiones hemos sufrido (más que disfrutado) de algunos días de playa por cabezones respecto a qué playa escoger, obviando la variable ‘viento’.

Pero vamos a lo importante, ¡nuestras diez playas favoritas del Cabo de Gata! Todas las del listado son playas vírgenes, sin ningún tipo de servicio, porque son las que más encajan con nuestros gustos, pero si buscas opciones con duchas y baños, servicios de salvamento o con opciones para comer, tienes que echar un ojo a las playas urbanas de Agua Amarga, Las Negras y San José.

Y esta es nuestra lista, ordenada de este a oeste:

Playa de Los Muertos

Es una de las playas más famosas del Cabo de Gata, muchas veces considerada una de las mejores de España, y está ubicada en el extremo este del parque natural. Tiene más de 1 kilómetro de longitud y su característica más destacable es que es de las pocas playas de la zona que es de piedra y no de arena, lo que puede ser una ventaja para tomar el sol en días de viento. Además, las piedras hacen que sus aguas sean especialmente claras y cristalinas.

Las fotos más habituales de esta playa son la de su parte sur, donde hay un farallón que hace el efecto de dividir la playa y generar una especie de cala entre dicha roca y los acantilados.

Es una playa totalmente expuesta hacia el levante, así que es mejor evitarla cuando sopla el viento desde esa dirección porque pueden generarse corrientes que hacen peligroso el baño. Además,  hay bastante desnivel en la orilla, lo que hace que enseguida cubra, así que no es la más recomendable para niños o personas que no sepan nadar.

Para llegar desde el aparcamiento, que en verano es de pago (5€), hay 3 opciones:

  • Unas escaleras de piedra muy rústicas, desde la zona del mirador
  • Un camino de unos 700 m con bastante desnivel, desde el punto de información
  • Un camino de unos 100 m pero con mucho mucho desnivel

Cala de Enmedio

Es nuestra playa favorita de la zona. Está ubicada entre el municipio de Agua Amarga y la Cala del Plomo, también la parte este del Parque Natural. Es una cala de pequeño tamaño con arena fina y dorada, de unos 150 metros, pero en la que nunca nos hemos encontrado más de 20 personas. Se trata de una playa naturista y la mayoría de la gente practica el nudismo.

En la parte sur de la playa hay una especie de rocas muy erosionadas, donde se acumula el agua y se forman una especie de pozos. En algunas ocasiones hemos visto a gente llegar andando a través de estas rocas desde Cala del Plomo, pero nos parece un poco peligroso, ya que en algunas zonas las olas rompen con fuerza.

No es tan abierta al éste como la Playa de los Muertos, pero aún así, no nos parece la mejor opción para días de Levante fuerte, porque se levanta mucha arena y también se generan corrientes peligrosas.

La mejor característica de esta playa, la tranquilidad, se consigue porque su acceso no es el más sencillo. Hay dos opciones (además de llegar por mar):

  • Desde el aparcamiento de Cala del Plomo: a través de un sendero de aproximadamente 1.5 km, pero que se recorre muy fácilmente porque no tiene mucho desnivel.
  • Desde Agua Amarga: desde el aparcamiento de la playa de Agua Amarga (que no debe ser el aparcamiento oficial, ya que se trata de una rambla donde se debería evitar aparcar) debemos dirigirnos por la calle Desagüe en dirección opuesta a la playa, y cuando esta finalice, girar hacia la izquierda y subir la colina en dirección al depósito de agua. A partir de aquí, el camino no tiene pérdida y aparecen indicaciones del ‘Sendero San Pedro- Plomo- Agua Amarga’. La ruta tiene algo más de 1.5 km, con bastante desnivel, pero con unas vistas que merecen mucho la pena.

Cala del Plomo

Es la cala ubicada al sur de Cala de Enmedio, y es algo más amplia que esta última, y también de arena fina y dorada. Algunas de las veces que la hemos visitado había bastantes restos de posidonia (algas) en el agua, pero que no molestan, ya que aún así estaba muy clara y con un montón de peces. Nos parece muy recomendable para el baño, incluso para niños, ya que el agua cubre relativamente poco en la orilla.

La orientación de Cala del Plomo es parecida a la de Cala de Enmedio, así que no es el destino óptimo para días de fuerte viento de Levante.

es.wikipedia.org

A pesar de poder acceder a la arena con pocos pasos desde el aparcamiento, no esta muy masificada, probablemente porque para llegar hay que recorrer aproximadamente 6.5 km de camino sin asfaltar, aunque perfectamente transitable con cuidado por un coche normal.

Para llegar hay que tomar un desvío a la derecha, perfectamente indicado, en la carretera que va desde el pueblo de Fernán Pérez hacia Agua Amarga. A partir de ahí, sólo hace falta cargarse de paciencia y cerrar la ventanillas para evitar que entre el polvo del camino para recorrer los kilómetros hasta el aparcamiento. A pesar de que no hay socorristas en esta playa, justo en el desvío hay un cartel que se actualiza diariamente (igual no tanto a principios y finales de temporada) donde se indica el estado de la mar para el baño. Así, puedes replantearte el ‘camino duro’ si la bandera está roja.

Cala San Pedro

También una playa muy conocida, sobre todo porque sirve como reducto a una de las últimas comunas hippies del país. Viven en algunas casas construidas en la roca, aprovechando una manantial de agua dulce para hidratarse y regar sus cultivos y usando paneles solares para conseguir electricidad. ¡Incluso algunos tiene televisión vía satélite! Hemos oído que durante los meses de más afluencia de gente, incluso venden bocadillos y bebidas para financiarse.

Durante los meses de verano también hay mucha gente que aprovecha para instalar sus tiendas de campaña y pasar unos días en plena naturaleza, así que puede estar un poco más masificada.

www.cabogataalmeria.com

Es una cala muy bonita, de unos 250 metros, y es de las que más vegetación tiene de la zona. La arena es muy fina y blanca, lo que hace que el agua parezca más azul. Es una buena opción para días de viento de Levante, ya que está totalmente orientada hacia el sur.

No existe acceso por carretera, así que para llegar hay dos opciones:

  • En barco desde la playa de Las Negras (consultar horarios y precio). Es la opción más cómoda, sobre todo si se va con niños.
  • En coche, hay que seguir las indicaciones para la Cala desde Las Negras. Se llegará a un primer parking, a partir del cuál comienza un camino de tierra. Según las condiciones del vehículo, se puede continuar por el camino unos 2 km más hasta llegar a otra zona de aparcamiento. Aún así, quedarán aproximadamente otros 2 km de camino por los acantilados para llegar a la playa.

El Playazo

El Playazo está en el pueblo de Rodalquilar, y para llegar sólo hay que seguir las indicaciones desde el pueblo, y es posible aparcar muy cerca de la arena. Es una playa larga, de unos 400m, y ancha, así que no suele tener problemas de aglomeraciones. La arena también es fina y dorada, y apta para niños y personas que no naden muy bien, ya que la entrada al agua tiene poca pendiente.

Es una playa muy abierta, así que tampoco es la mejor opción cuando el Levante sopla fuerte. Sin embargo, en su parte norte se forman calas entre las rocas que están mas resguardadas (y normalmente, también bastante cotizadas). En la parte sur hay una zona de rocas donde hemos visto a gente pescando, y es que se ven mucho cangrejos de paseo. Esta zona también es la elegida por las personas que practican el nudismo.

Entre el Playazo y la Caleta del Cuervo, en Las Negras, discurre el Sendero de la Molata. Son aproximadamente 3 km de ida y vuelta (entre la zona norte del Playazo y la Caleta del Cuervo), y la única dificultad reside en el ascenso inicial y final, ya que el resto del camino es llano, aunque hay que transitar con cuidado ya que en algunas zonas es estrecho y con caída al precipicio.

El sendero discurre por los acantilados y tiene unas vistas preciosas del Pueblo de Las Negras, del mar, y de la playa del Playazo completa. También se puede contemplar el Castillo de San Ramón, construido en el siglo XVIII como protección frente a los ataques berberiscos.

Playa de los Genoveses

Se trata de otra de las playas más conocidas del Cabo de Gata y la verdad es que lo merece porque es muy bonita y posiblemente la de arena más fina y clara de la zona. Es perfecta para niños porque el acceso al agua es muy progresivo y hay bastante distancia donde la altura no llega mucho más de la cintura.

Como la mayoría de las que hemos hablado, está orientada hacia el Levante, así que no es la óptima para los días en los que el viento sople de esta dirección porque, además, como la arena es tan fina, se levanta muy fácil, y antes de que te des cuenta te has convertido en una auténtica croqueta. De todas formas, si el Levante no está muy cañero, la zona pegada a las rocas en su parte sur (a la derecha si se mira en dirección al mar) queda más protegida. E incluso otra opción es pasar las rocas, sin ninguna dificultad, para llegar a la Cala de Los Amarillos, que está algo más resguardada.

Esta playa dispone de un parking muy cerca de la arena, que en verano es de pago (5€) y está limitado. Otra opción para llegar es tomar los autobuses-lanzadera que salen desde el pueblo de San José cada media hora desde las 9 hasta las 21, y que cuestan 2.7€ por ida y vuelta. Y también es posible llegar caminando desde San José, por la pista sin asfaltar que no tiene desnivel (pero tampoco sombra alguna, así que mejor pensárselo bien en pleno verano)

Playa de Mónsul

Junto con Los Muertos y Genoveses, la playa de Mónsul forma el trío de las playas más famosas del Cabo de Gata. Esta playa está partida en dos por una gran roca, llamada la Peineta de Mónsul, alrededor de la cual, el snorkel es espectacular, porque está llena de peces.

Esta playa tiene unos 400 metros de longitud, y es bastante ancha, pero probablemente sea la que más llena de gente hemos visto en todas nuestras visitas, sobre todo si coincide con el fin de semana.

La arena también es fina, como en Genoveses, y aunque no está tan orientada al este, si el Levante sopla fuerte seguro que te hará comer un poco de arena. Si el viento no es excesivo no se ve tan afectada como otras playas. Además, esta playa cuenta con un gran atractivo: una gran duna ubicada en su parte norte, que es visita obligatoria por sus bonitas vistas de la playa. ¡Y tirarse rodando ya es el puntazo perfecto!

Siendo tan bonita no sorprende enterarse de que ha sido escenario de películas muy conocidas, como La Historia Interminable e Indiana Jones y la Última Cruzada (¡y también sale en algún videoclip de David Bisbal!)

El acceso a la playa desde el parking (al igual que en Genoveses, 5€ en verano y aforo limitado) es a través de unas pasarelas muy cómodas para salvar una gran zona de arena.

Cala de la Media Luna

Esta cala ocupa el segundo puesto de nuestra lista de favoritas, y eso que no la descubrimos hasta nuestra tercera escapada por la zona, un día que Mónsul estaba hasta la bandera.

Está ubicada justo al sur de Mónsul, y se accede desde el mismo aparcamiento que para esta playa, a unos 500 metros, siguiendo las indicaciones que te llevan por un sendero y algunas plataformas de madera hasta la cala, de pequeño tamaño y con arena muy fina. También nos parece muy apta para niños, porque se tiene que avanzar bastante para que haya profundidad.

Está algo más protegida que Mónsul de los vientos de Levante, sobre todo en una especie de cueva en la parte sur de la cala, que queda protegida por unas rocas bastante altas. Eso sí, ¡cuidado con quedarse dormido! Que como la pendiente es muy pequeña, en cuanto hay pequeñas olas, ¡enseguida llegan hasta las toallas!

Cala Rajá

Esta cala es siempre nuestra elección para días de fuerte viento de Levante, porque está orientada hacia el suroeste y no se levanta nada de arena en estas condiciones. Eso sí, el viento también afecta al mar, y si hay Levante, de las olas no te libras ni siquiera en cala Rajá.

Es una cala pequeña, de algo más de 100 metros y, aunque la entrada en el agua e progresiva, no la recomendamos para niños porque el acceso no es fácil.

Para llegar, es necesario atravesar el pueblo de Cabo de Gata, dejando a la izquierda las salinas y la derecha la playa de La Fabriquilla, en dirección al Cerro de la Vela Blanca, hasta que aparece una señal indicando la cala, con un pequeño aparcamiento. Si no quieres mucho a tu coche o es de alquiler, puedes continuar unos 200-250 metros más por el sendero sin asfaltar hacia otra pequeña zona de aparcamiento. Desde aquí hay que descender por las rocas que forman el acantilado hasta la playa, con mucha precaución, porque la altura es de más de 20 metros.

Desde aquí se puede ver el Arrecife del Dedo, un farallón de roca en el agua que, efectivamente tiene forma de dedo. Para observarlo mejor, y también otras zonas sólo accesibles desde el mar, como el Arrecife de las Sirenas, recomendamos una ruta en kayac. Nosotros la hicimos en nuestra primera visita a la zona con Zonaktiva, y quedamos encantados.

Playa de la Fabriquilla

Es una playa semiurbana, cerca de la barriada del mismo nombre y es la ubicada más al oeste del Parque Natural. Tiene unos 650 metros con lo que, a pesar de estar cerca de núcleo urbano, no la hemos visto nunca masificada.

Hay varios puntos donde aparcar, justo al otro lado de la carretera que discurre paralela a la playa, así que es muy accesible. La arena no es especialmente fina, e incluso en algunas zonas es posible encontrar algunas piedras.

almeriavivela.com

No es la playa que más nos gusta del Cabo de Gata, pero nos parece bastante buena opción para días de viento de Levante (que hemos sufrido muchos) para no repetir siempre las mismas.

Un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *