ÁFRICA,  MARRUECOS

¿Qué ver y hacer en 3 ó 4 días en Marrakech?

Marruecos nunca había estado en la lista de destinos viajeros de Jorge, pero sí en la mía. Tenía muchas ganas de sentir yo misma esas sensaciones de las que todo el mundo habla tras sus viajes a Marruecos, y en concreto a Marrakech: sus colores, sus olores, su sonidos… Encima, fue nuestra primera visita a un país árabe, con lo que eso implica en cuanto a contrastes.

Cuando el viaje se nos puso en el camino, ¡no lo dudé! ¡Tuve que hacer todo lo posible para convencerle! Aunque reconozco que no me costó mucho engañarle para una nueva aventura.

Y sé de uno al que le supo a muy poco. Así que desde entonces me sigue insistiendo para volver al país para recorrelo más a fondo. Nos quedan muchas ganas de visitar otras ciudades, Fez, Casablanca, Chefchaouen… y sobre todo, ¡pasar un par de noches en una haima en el desierto!

Pero si solo tienes 3 ó 4 días para visitar Marrakech, puedes aprovecharlas a tope.

Planning para 3 días en Marrakech

Día 1

Tour Gratis

Fue nuestra primera experiencia con los tours gratuitos, y desde entonces lo recomendamos fehacientemente. Lo realizamos con Toursgratis.com, y duró casi 5 horas, con un guía que hablaba castellano perfectamente. Nos explicó un montón de la historia de los lugares que visitamos y muchas anécdotas de la vida marroquí. Con ellos visitamos lo siguiente:

Mezquita de la Koutobia

La mezquita más importante de Marrakech. Con sus 66 metros de altura (77 si se incluye la aguja), es el edificio más alto de la zona vieja de la ciudad, bajo ordenanza que no permite construir ningún edificio más alto que una palmera alrededor de ella. ¡Viene genial para orientarse desde muchos puntos de la ciudad! Como curiosidad, en lla cúspide se puede ver la silueta de una horca, que se mantiene como recuerdo de las ejecuciones que se realizaban en la plaza tras los rezos. Como todos los recintos religiosos del país, los turistas tienen prohibido el acceso al interior.

Medina

Es el barrio antiguo de la ciudad. Atravesamos los zocos, y observamos como se divide por zonas en función de los trabajos realizados: pasamos por los tintoreros, los herreros, los artesanos del cobre y bronce, la zona de las babuchas. Los zocos son un auténtico laberinto y es imposible no perderse, así que, cuando los visitéis por vuestra cuenta, lo mejor es asumirlo y dedicarse a disfrutarlos. ¡Os aseguramos que siempre se sale!

En la medina, pasamos por la Madraza Ben Youssef, la escuela religiosa más importante de Marruecos, pero sólo la vimos por fuera ya que estaba en obras que se alargaran durante un tiempo.

Palacio Dar Si Said

El tour incluye la visita guiada al palacio, pero no la entrada, que vale 70 dirhams (unos 6,6 €). Este palacio acoge el Museo de las Artes Marroquíes. Tiene una exposición de alfombras y otros objetos muy bonita, pero lo verdaderamente interesante es el palacio en sí. Nuestro guía lo eligió para explicarnos las características de la arquitectura marroquí (otros guías optan por visitar por dentro el Palacio Bahía, que debe ser más grande pero con las mismas características arquitectónicas)

Palacio Bahía

Como ya habíamos visitado el Palacio Dar Si Said, éste sólo lo vimos por fuera. El precio de la entrada son 70 dirhams (6,6 €)

Barrio Judío o Mellah

El guía aprovechó para hacernos ver las diferencias entre las viviendas de la Medina, que nunca tienen ventanas hacia la calle, y las de la zona judía, que sí, así cómo otras diferencias entre ambas zonas. Aprovechamos para visitar el zoco de las especias (y hacer alguna comprita)

Kasbah

La kasbah es el espacio fortificado de la ciudad, normalmente de origen bereber. Algunas partes de la muralla están verdaderamente bien conservados. Aquí se ubican las Tumbas Saadies, que no se visitan con el tour, pero que en nuestra opinión son imprescindibles, así que las visitamos al día siguiente.

Bab Agnaou

Es una de las 19 puertas de la ciudad de Marrakech. Es una de las más bonitas y mejor conservadas. Se construyó en el siglo XII como entrada a la kasbah.

Palacio Badi

Está totalmente en ruinas pero, en nuestra opinión, merece mucho la pena. Fue construido en el siglo XVI y llegó a tener más de 300 habitaciones decoradas con oro y piedras preciosas. Lo que más nos gustó fueron los jardines, que son muy fotogénicos y el púlpito de la Koutobia, que se expone en una sala del palacio y es digna de ver. El precio de la entrada es de 70 dirhams (6,6 €), y 10 dirhams más (creemos, no recordamos la cifra exacta) para ver el púlpito.

Día 2

Tumbas Saadies

Se descubrieron en el año 1917, después de haber estado ocultas durante cuatro siglos. Aquí, en dos mausoleos repletos de mosaicos, están enterrados sultanes de la dinastía saadí, y en el jardín, más de 100 de sus sirvientes y guerreros. La entrada cuesta 70 dirhams (6,6 €), y recomendamos ir a primera hora, antes de que se llene de grupos organizados. También nos gustaría señalar que la entrada está un poco escondida, así que, si no la localizáis, será mejor que preguntéis a los locales.

Zocos

Como decíamos anteriormente, los zocos son un laberinto de callejuelas en las que es imposible no perderse. Nosotros dedicamos unas cuantas horas a recorrerlos, perdernos y encontrarnos, y hacer algunas compras entre medio. Nuestra recomendación: no te pierdas los tintoreros, con las lanas e hilos colgados de las ventanas y balcones; los artesanos del cobre, a los que habría comprado millones de lámparas; los artesanos del cuero, imposible no hacerte con algún bolso, cinturón o sandalias; ¡y la zona de los vendedores de aceitunas! ¡Nuestro descubrimiento del viaje! Aquí puedes encontrar todos los sabores posibles y a un precio espectacular.

Tenerías

También llamado barrio de los curtidores, es la zona donde se preparan todas la pieles para convertirse en cuero. Se encuentra al norte de los zocos y nosotros llegamos caminando.

En cuanto os vais aproximando, se os empezarán a acercar personas ofreciéndose a acompañaros (previo pago, por supuesto). Nosotros decidimos ir por nuestra cuenta, aunque sí les aceptamos la hoja de hierbabuena que te ofrecen para soportar el olor.

Y la verdad es que es un poco necesario, ya que allí mismo es donde se despelleja a los animales para separar su piel, que se mete durante varios días en cal viva para que pierda el pelo y otros restos. Después se introducen en excrementos de paloma para quitar olores y posteriormente se tiñen.

El trabajo en las tenerías es muy duro, y las condiciones no son nada buenas, ya que se utilizan productos que son muy tóxicos con muy pocas medidas de seguridad.

Plaza Jemaa el Fna

Es la PLAZA, con mayúsculas de Marrakech. Se trata de una explanada bastante grande, que puede parecer peatonal, pero por la que circulan todo tipo de vehículos: coches, motos, burros…

Durante el día tiene algunas puestos de zumos y fruta, pero es a partir del atardecer cuando se transforma y se convierte en el punto central de la vida pública de Marrakech: aparecen decenas de puestos de comida humeantes,  encantadores de serpientes y otros animales (en unas condiciones bastante pésimas), tatuadoras de henna, puestos de artesanía, otros en los que los locales apuestan a distintos juegos, y otros en los que se venden lamparitas que tienen encendidas y que dan un ambiente muy especial. Y por supuesto, ¡muchíiiiisima gente! Pero es un espectáculo gratis que no os podéis perder.

Día 3

Jardines Majorelle

Cuando estuvimos investigando para para organizar nuestro días por Marrakech, leímos opiniones encontradas sobre los jardines Majorelle: había gente a la que no le habían merecido la pena y otra gente a la que le habían encantado. Nosotros somos de los segundos.

Se encuentran ubicados en la zona nueva de la ciudad y fueron creados por el pintor francés Jacques Majorelle alrededor de su chalet y posteriormente adquiridos por Yves Saint Laurent y su pareja.

Se trata de unas jardines botánicos con especies vegetales de todos los continentes, pero en especial, con mucha variedad de cactus, en torno a un chalet pintado de un color azul muy profundo, llamado azul Majorelle, porque fue creado por el artista. ¡Y es super fotógenico!

La entrada cuesta 70 dirhams (6,6 €) y no incluye el acceso al Museo de Arte Islámico, que está dentro del recinto, y que son 30 dirhams más (algo menos de 3 €). las entradas se pueden comprar con antelación en su web para una hora concreta, y lo recomendamos, porque nosotros tuvimos que esperar casi una hora de cola para poder acceder.

Visita a un Hammam

¡Y qué mejor plan para acabar las vacaciones que un rato de relax! Creemos que no os podéis ir de Marruecos sin probar la experiencia de visitar un hammam. Para los y las marroquíes, el hammam supone un ritual de limpieza y purificación imprescindible en su vida. Nuestro guía del free tour nos decía ‘Si no voy al hammam una vez a la semana, me siento sucio‘.

En Marrakech puedes encontrar muchísimos y para todos los gustos (y presupuestos): desde aquellos a los que acuden los locales semanalmente, hasta otros sitios súper exclusivos. Nosotros hemos probado dos, ambos en un término medio.

Hammam Ziani

Se trata de vivir la experiencia del hammam como los locales, pero un poco adaptada al turista. Ambos sexos son atendidos en salas diferentes, donde hay consignas para dejar nuestras pertenencias. Te proporcionan ropa interior desechable, chanclas y una especie de bata. Incluye el baño de vapor, la exfoliación con jabón negro (típico de la zona) de todo el cuerpo, y posteriormente un masaje relajante y la duración aproximada son dos horas.

El precios es de 200 dirhams (aprox 20€) y se puede pagar en euros. No se admiten reservas, pero si están llenos te hacen esperar un ratito en unos sofás mientras te sirven té.

Hamman Asma Bien Etre

Ubicado en la zona nueva de Marrakech, nos lo recomendó un taxista, y es un concepto totalmente distinto al anterior, más parecido a un spa europeo. Es posible ser atendido en pareja en una sala doble y los precios dependen de los servicios contratados.

Otros Planes

Si cuentas con un cuarto día en Marrakech, te recomendamos una excursión de un día a la ciudad costera de Essaouira. Se trata de una ciudad portuaria, que en su momento tuvo mucha importancia en el comercio marítimo marroquí. El puerto pesquero y los astilleros son muy bonitos, con muchas barcas del mismo tono azul. También se mantiene en muy buenas condiciones la fortaleza, que ha sido utilizada como localización de algunas escenas de ‘Juego de Tronos’.

Puedes contratar una excursión que te llevará y te traerá en furgoneta y te ofrecerá un  guía local durante aproximadamente una hora que te contará algunas cositas de la ciudad. Nosotros inicialmente pensamos alquilar un coche y hacerlo por nuestra cuenta, pero finalmente lo contratamos con Toursgratis.com por comodidad, aunque hay que reconocer que el viaje en furgoneta se hace un poco pesado.

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